02 de ferbrero de 2026
La Tasa Global de Participación (TGP) es un indicador central para evaluar los avances hacia el ODS 8 (Trabajo Decente y Crecimiento Económico) ya que permite medir qué proporción de la población en edad de trabajar está activamente vinculada al mercado laboral, puede ser que se encuentre ocupada o buscando empleo, lo que permite brindar una visión integral sobre las dinámicas de la oferta laboral.
En este artículo analizaremos este indicador para Bolivia y su evolución en la última década caracterizada por transformaciones demográficas, altos niveles de informalidad y los efectos disruptivos post pandemia de COVID-19. Se realizó un análisis a nivel municipal y por sexo, utilizando información de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y del Instituto Nacional de Estadística (INE), a partir de los Censos de Población y Vivienda (CPV) y de la Encuesta Continua de Empleo (ECE).
Conceptos importantes
La TGP expresa la proporción de personas que se encuentran trabajando o buscando empleo respecto al total de la población en edad de trabajar. Su fórmula se define como:
TGP = PEA / PET
donde:
- PET es la Población en Edad de Trabajar, comprende a todas las personas residentes habituales que cumplen la edad mínima legal para trabajar. En Bolivia, la edad mínima para trabajar es de 14 años según la Ley N.º 548, Código Niña, Niño y Adolescente (2014, art. 129).
- PEA es la Población Económicamente Activa, incluye a:
- Ocupados: personas que trabajaron al menos una hora en la semana de referencia o que mantuvieron un vínculo laboral.
- Desocupados: personas sin empleo, disponibles y en búsqueda activa de trabajo.
El análisis de los datos sobre la Población Económicamente Activa (PEA) evidencia dos cambios relevantes entre 2012 y 2024. El primero se refiere a la participación de las mujeres: del total de mujeres en edad de trabajar, se observa un incremento en la proporción de aquellas que se incorporan activamente al mercado laboral.
Figura 1. Proporción de mujeres en edad de trabajar que se incorporan activamente al mercado laboral, 2012 y 2024
Fuente:Elaboración propia con base en los censos 2012 y 2024 del INE
Por otro lado, el crecimiento demográfico también se traduce en un aumento de la PEA. Al desagregar este crecimiento por sexo y grupos de edad, se observa un patrón interesante: en todos los rangos etarios, la mayor incorporación al mercado laboral corresponde a mujeres, especialmente entre los 20 y 29 años. Esto podría estar relacionado con distintos factores; uno de ellos es que, entre 2012 y 2024 disminuyó, tanto en términos absolutos como relativos, la proporción de mujeres que reportaron tener hijos dentro de este grupo etario, lo que podría haber facilitado una mayor participación en el ámbito laboral.
Por otro lado, se observa una reducción en la cantidad de hombres adolescentes económicamente activos. Esto podría estar asociado a mejores condiciones para la permanencia en la educación formal y a una menor presión económica que obligue a este grupo etario a incorporarse tempranamente al mercado laboral.
Figura 2. Incremento de la Población Económicamente Activa por edad y sexo
Fuente: Elaboración propia con base en los censos 2012 y 2024 del INE
Evolución de la Tasa Global de Participación en Bolivia y la Región (2015–2024)
La Figura 3 muestra la evolución de la TGP en Bolivia y su comparación con las regiones de Centroamérica, América del Sur y el Caribe entre 2015 y 2024. Durante el periodo 2015–2019, Bolivia mantuvo niveles de participación laboral superiores al promedio regional, reflejando la elevada capacidad de absorción de mano de obra.
El año 2020 representa un punto de inflexión: la pandemia de COVID-19 produjo una contracción abrupta de la TGP, como resultado del cierre temporal de actividades económicas, las restricciones en la movilización y la caída generalizada de la demanda laboral. Sin embargo, a partir de 2021 se observa una recuperación sostenida que culmina en 2024 con niveles próximos al 80%, superando incluso los valores previos a la crisis sanitaria. Esta rápida recuperación está estrechamente vinculada a rasgos estructurales del mercado laboral boliviano, como la alta informalidad, el peso del trabajo familiar no asalariado y la resiliencia del empleo por cuenta propia, que permiten una reincorporación relativamente ágil de la fuerza de trabajo.
En contraste, Centroamérica y América del Sur muestran una evolución más estable, con tasas que oscilan entre el 65% y el 70% a lo largo del periodo. Por su parte, el Caribe exhibe una tendencia descendente, probablemente asociada al envejecimiento demográfico y a la menor participación laboral femenina, factores que han reducido de forma gradual la oferta de trabajo en la región.
Figura 3. Evolución de la Tasa Global de Participación a nivel regional (2015–2024)[1]
Fuente: Elaboración propia con base en datos de la OIT[2]
Dinámica nacional y brechas de género
En la Figura 4 se observa que, a nivel nacional, la TGP aumentó de aproximadamente 67% en 2015 a niveles cercanos al 80% en 2024. El análisis desagregado por sexo evidencia la persistencia en la brecha de género, aunque con una tendencia sostenida a su reducción: esta diferencia pasó de aproximadamente 20 puntos porcentuales en 2015 a cerca de 15 puntos en 2024, o de 23 a 15 puntos entre 2012 y 2024 según los datos del censo.
Figura 4. Evolución de la Tasa Global de Participación a nivel nacional y por sexo (2015–2024)
Fuente: Elaboración propia con base a la ECE del INE, 2025[3]
Este comportamiento refleja una mayor inserción de las mujeres en el mercado laboral. No obstante, persisten barreras estructurales, entre ellas la sobrecarga de trabajo doméstico no remunerado, la limitada disponibilidad de servicios de cuidado y la segregación ocupacional, que continúan restringiendo la equidad en la participación económica.
Asimismo, el aumento sostenido de la TGP podría estar influido por una expansión del trabajo informal, fenómeno que incrementa las tasas de participación sin necesariamente traducirse en empleo de calidad.
Análisis a nivel municipal
Luego de calcular el indicador, se procede a clasificar a los municipios para identificar el grado de avance y los desafíos pendientes en la inserción laboral masculina y femenina a nivel municipal. Los umbrales establecidos tanto para la TGP (≥14 años) y la paridad de género del indicador, se calcularon a partir del promedio y la desviación estándar. Los cortes se muestran en la Tabla 1.
Tabla 1. Umbrales establecidos para la TGP y la paridad de género de la TGP
Fuente: Elaboración propia
Análisis espacial de la participación laboral
Al clasificar cada municipio según los umbrales de alcance de los ODS, la Figura 5 evidencia un avance notable en la participación laboral femenina entre 2012 y 2024. En 2012, 39 municipios se ubicaban en la categoría “Quedan grandes retos” y 136 en “Quedan retos importantes”. Mientras que solo 57 municipios habían alcanzado los ODS. Esto mostraba un contexto territorial con amplias brechas en la inserción económica de las mujeres.
Para 2024, la distribución cambia de forma contundente. Los municipios que alcanzan el umbral “ODS alcanzado” son 204, mientras que aquellos clasificados en “Quedan retos importantes” caen a 13 y prácticamente desaparece la categoría “Quedan grandes retos”.
Figura 5. Cantidad de municipios y GAIOC según umbrales del indicador: Evolución de la Tasa Global de Participación de mujeres, 2012 vs 2024
Fuente: Elaboración propia con base en los censos 2012 y 2024 del INE
La Figura 6 muestra un avance significativo en la participación laboral masculina entre 2012 y 2024. En 2012, 11 municipios se clasificaban con “Quedan grandes retos”, 120 se encontraban en “Quedan retos importantes” y 208 estaban próximos a alcanzarse, mientras que solo 4 habían alcanzado la meta. Para 2024, los municipios en “Quedan grandes retos” se reduce a 1 y los “Quedan retos importantes” a 41, mientras que la categoría “ODS alcanzado” aumenta considerablemente a 43 municipios.
Figura 6. Cantidad de municipios y GAIOC según umbrales del indicador: Evolución de la Tasa Global de Participación de hombres, 2012 vs 2024
Fuente: Elaboración propia con base en los censos 2012 y 2024 del INE
Heterogeneidad territorial de la participación laboral
El análisis a nivel municipal evidencia una marcada heterogeneidad territorial. En la Tabla 2 se observa que los municipios de Mojinete (Potosí) y Huachacalla (Oruro) registran los mayores incrementos porcentuales en la TGP de mujeres y hombres, respectivamente. En el caso de Mojinete, el crecimiento de la participación femenina alcanza a 164%, reflejando una transformación significativa en la estructura laboral local.
En el extremo opuesto, La Rivera (Oruro) y Llica (Potosí) presentan reducciones leves, lo que podría estar asociado a procesos migratorios o cambios en la composición demográfica, como el envejecimiento o la migración de la población en edad activa.
Estas diferencias sugieren que la evolución del indicador responde no sólo a factores económicos, sino también a dinámicas locales de desarrollo, disponibilidad de oportunidades productivas y composición poblacional.
Tabla 2. Municipios con mayor y menor variación porcentual de la Tasa Global de Participación, por sexo (2024)
Fuente: Elaboración propia con base en los censos 2012 y 2024 del INE
Paridad de género de la tasa global de participación entre municipios
La TGP es esencial para monitorear las brechas de género y evaluar el impacto de políticas laborales, económicas y de cuidado. A partir de esta necesidad surge el indicador de paridad de género de la TGP, que compara directamente la participación laboral de mujeres y hombres. Cuando el indicador se acerca a 1, significa que ambos grupos participan en proporciones similares; cuando se acerca a cero, evidencia que las mujeres enfrentan desventajas estructurales y su participación es mucho menor a la de los hombres. En Bolivia, este indicador permite medir el avance hacia el indicador 5.4 del ODS 5, que busca garantizar que mujeres y hombres tengan igualdad de oportunidades en el empleo y en la contribución económica.
La comparación entre 2012 y 2024 en la Figura 6[4], revela una mejora significativa en la paridad de género en la participación laboral. En 2012 predominaban los municipios con amplias brechas, especialmente en el oriente. Para 2024, se observa una expansión notable de municipios en verde, señalando que la participación laboral femenina converge cada vez más hacia niveles similares a los que tienen los hombres. Sin embargo, persisten diferencias territoriales importantes: los municipios de las tierras bajas mantienen brechas más amplias. Aunque las mujeres participan más, en muchas zonas lo hacen en empleos de baja calidad, sin protección social ni estabilidad.
Figura 7. Distribución del indicador de paridad de género de la TGP, 2012 vs 2024
Fuente: Elaboración propia con base en los censos 2012 y 2024 del INE
Conclusiones
El análisis de la Tasa Global de Participación (TGP) a lo largo de la última década evidencia transformaciones profundas en el mercado laboral boliviano. Bolivia ha mostrado una recuperación sólida tras la crisis generada por la pandemia de COVID-19, impulsada por la resiliencia del empleo informal, el trabajo por cuenta propia y la elevada capacidad de absorción laboral del sector terciario. Este comportamiento permitió que la TGP retorne e incluso supere los niveles observados antes de la crisis sanitaria, alcanzado un 80% en 2024.
Las brechas de género representan un elemento central en la comprensión de esta dinámica. Aunque la participación laboral femenina sigue siendo inferior a la masculina, la distancia se ha reducido de manera sostenida en los últimos años. Este avance se relaciona con el crecimiento del emprendimiento femenino, la mayor presencia de mujeres en actividades comerciales y de servicios, y la necesidad creciente de generar ingresos adicionales en los hogares. Sin embargo, esta mejora cuantitativa no debe ocultar los desafíos estructurales persistentes: la sobrecarga del trabajo no remunerado, la limitada infraestructura de cuidados, la segregación ocupacional y la elevada informalidad que afecta de forma desproporcionada a las mujeres.
En conjunto, los hallazgos muestran que Bolivia ha avanzado de manera importante hacia una mayor inclusión laboral, tanto en términos generales como en equidad de género. El reto hacia adelante consiste en transformar el aumento de la participación en empleo digno, condiciones laborales equitativas, fortaleciendo los sistemas de cuidado, diversificando la estructura productiva local y promoviendo políticas laborales que garanticen igualdad de oportunidades para mujeres y hombres. Solo así será posible consolidar un mercado laboral más justo, resiliente e inclusivo en todo el territorio nacional.
[1] Serie armonizada y modelada estadísticamente para asegurar comparabilidad internacional.
[2] La OIT realiza los cálculos de la TGP modelados para la población de 15 a 64 años.
[3] El INE, a través de la ECE, realiza los cálculos para la población a partir de los 14 años.
[4] La comparación se realizó clasificando a los municipios en: ODS alcanzado, próximo a alcanzarse, quedan retos importantes y quedan grandes retos. Esta separación se hizo utilizando la media y la desviación estándar del indicador.
Referencias
Asamblea Legislativa Plurinacional. (2014). Código Niña, Niño y Adolescente (Ley N.º 548 de 17 de julio de 2014). Estado Plurinacional de Bolivia. https://www.coordinadoradelamujer.org.bo/observatorio/archivos/marco/l548_389.pdf.
Organización Internacional del Trabajo. (s. f.). KILM 1. Tasa de participación en la fuerza de trabajo (antiguamente conocida como población activa). Recuperado de https://www.ilo.org/es/media/436606/download.
Instituto Nacional de Estadística. (2025). Encuesta Continua de Empleo 2015-2024. Estado Plurinacional de Bolivia. https://www.ine.gob.bo.
Instituto Nacional de Estadística. (2025). Censo Nacional de Población y Vivienda 2012. Estado Plurinacional de Bolivia. https://www.ine.gob.bo.
Instituto Nacional de Estadística. (2025). Censo Nacional de Población y Vivienda 2024. Estado Plurinacional de Bolivia. https://www.ine.gob.bo.
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